viernes, 10 de enero de 2014

La historia de las mil truchas que saltaron la cáscada

La historia de las mil truchas que saltaron la cascada

Cuentan que esa tarde llegó un rumor. Desde las altas cumbres...no aun más lejos, desde los lejanos y extraviado arroyos, desde debajp de las piedras, entre los interminables relámpagos.
Viajó. Ese rumor desconocido diseminó su misterio, volviendo oscura el agua transparente, ocultando el origen de los ríos.
                                                       -refulgientes truenos nacidos de la noche-
¿Cuál era ese misterio que volvía huidizas a las truchas danzarinas de agua dulce?
No podían comprender porqué en el horizonte ya no se leían claramente los secretos de las aguas de los ríos, porque las piedras no guardaban para ellas, las truchas, los secretos minerales, porque los saltos y pendientes, los colores y el verde encantador de todos los paisajes ya no se ofrecía claro.
Entonces se acabaron los murmullos emitidos a causa del rumor, una noche se extinguieron los relámpagos. Una serpiente que había extraviado el camino llevaba consigo un secreto de coral y en el conjuro de la noche invocaron " las verdades de mediados de septiembre".
El silencia se impuso  (junto con la noche) sobre las cascadas.- una mujer estaba desvelada cerca de la ventana que la observaba no dormir las noches- El tiempo se había acordado y la noche había desprendido del cielo luciernagas que habían sido soledades.
Cerca de la madrugada se oyeron unos caballos galopar con prisa muy cerca de la pendiente que caía en el río. Llevaba consigo una crecida manantial, la serpiente había desaparecido en la noche y al encuentro de los caballos acudió liviana una estela como brisa de polvo coralino. La brisa se subió a las cascadas, las cascadas se precipitaron por las piedras, las piedras refugiaron vida entre ellas. Lo primero que se supo fue que aquello que penetraba las superficie del agua eran rayos de luz como pinceladas.
Moviose amanecido el cielo. Por la mañana, mil truchas nacían! - mientras con la temrpana luz se sumergía en la frescura del arroyo quien hacía eternidades de sus miedos nocturnos-
¿Qué fue de las mil truchas que saltaron la cascada?
La mujer que era vista no dormir desde la noche por la ventana se lanzó desde una piedra y tras de si, con su nado, una a una las mil truchas se iban convirtiendo en cristales, espejos de las piedras del fondo ahora cristalino del arroyo, guardando en si las pinceladas de la luz de la mañana.
Habiendo esparcido su furia...este rumor decía:
 -que el amor era un regalo
que volaba desde la ventana hacia la noche
que recitaba su rumor un sueño
que no quería quedarse dentro-
Y mientras se escuchaba el canto tranquilo- recitado rumor- avanzaba río arriba, desde las cascadas, entre las piedras de las formas de todo lo que existe, contenida por arboledas...Nogales, Manzanos, Zarzamoras, Helechos, Cáctus y HIerba buena ...
-avanzaba junto al día, nadaba, recogía pequeñeces del arroyo, pequeñeces del color con que fueran bañadas y se arrojaban cual truchas saltarinas, reflejando el ahora claro cielo desde el fondo (¡Siendo afuera y adentro distintos y hermanados)-
Entonces sucedió...que como una espuma espesa, brillante de agua, abundante de frescura.
Sucedió que comprendió en el horizonte el origen del río, aquel punto magnífico, inicio de las vida, del color de las cascadas, de las formas del agua dibujadas en el tiempo.
Mil pequeñas truchas comenzaron a brotar de los espejos y las piedras -diminutas truchas como pequeñeces-
-Ella, se sumergió y danzó para el río. Entonces, un rugido anunció y con tranquilo nado volviose cristal de una roca, pincelada de luz, TRUCHA DANZARINA-


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