viernes, 24 de julio de 2015

Pasará...como cada cosa

Tomar la cualidad ajena
      -cuando descubro en el juego
       que puedo hacer/ser lo otro,
       lo inaccesible se vuelve posible.


Hacer lo otro
    -Aquello que tomamos, no es acabado,
     es aun por hacer. Tampoco él (lo otro) nos disfraza;
     aquello percibido no nos cubre como un traje ajeno.
      Eso percibido está por hacerse
     y se nutre de lo propio tan ajeno.


¿Qué cosa hay más singular que eso tercero, inesperado, espontáneo?
Casi presente, irremediablemente ausente... Como querer retener un ocaso.


Lo que miro también es/me es propio. Y no es una cuestión netamente azarosa.
Aquello que percibo en el otro, tiene que ver con él, pero finalmente tiene que ver con lo que me es.
Distingo tu presencia...lo que mi experiencia y mi singularidad me habilitan. Y ojalá!...
Cuando te encuentro(sorprendido) singular seamos simultáneamente, lo propio, lo otro y una pregunta, abriendo un espacio a lo que aun no puede ser nombrado.

sábado, 6 de junio de 2015

Aguante Carlitos



Algo está muy lejos...
¿De qué hablar? Si apenas se puede pensar con claridad, si apenas nos miramos, nos llenamos de miedo, despavorido.
Ella tiene quince años, está esperando una bebita. Mad World, la muerte le llena los días.
El tiene 16 años, vive lejos de su familia y la vida por Aldisivi, su papá es lo más importante, y la muerte le llena los días. No tomorrow.
Ella tiene 40 años se acaba de separar, está tan triste, no sabe quien es, siempre miró a los otros para saberse ella misma.
El tiene 35 años, no tiene papá y no sabe decir te amo. No cree que le falta algo.
Y Guadalupe grita -¡Aguante Carlitos, Aguante Carlitos! Tiene 5 añitos y juega en el pasillo del Bº Carrillo, en el carro vacío de algún cartonero que no conocemos, juega con los otros nenes, mientras los grandes lloran por Carlitos. -Dios no existe- dice ella, tendrá 40 años, ya perdió tres hijos. - ¡Aguante Carlitos! ¡Aguante Carlitos!-. Demasiada muerte, demasiada vida. No se puede ni pensar.
¿Qué estamos haciendo?
Salió el sol, después de la bruma que relajaba el cielo hacia la tierra, el aire grávido. No se entiende nada. Es otro tiempo, es otra edad. Son tantas las razones y tan pocas que se asfixian los días cansados de pasar, de pasar, de pasar. Pero si te pierden Carlitos...Guadalupe grita y si te pierden, Andrés sos la razón de vivir de unos niños que no lo son tanto y en realidad si te pierden digamos que nos falta, que nos quita una parte.
La gente que se reúne ahora hace un asado. También otros están en un retiro conectándose con algo. Y yo estoy tratando de decir que lo siento todo.

miércoles, 11 de marzo de 2015

El contorno y la noche

Noche, envuelta en el tiempo y despierta de sueños.
Día, envuelto de sudor y anochecido de sueños.
Y la tarde que se desliza queriendo recuperarse.
Es obra del tiempo contenerlo todo, es cuestión de los hombres
recordarlo y es materia de la noche recuperar lo insignificante.
Suspiraste al llamar, 5 am ¿porqué te habré llamado a vos? si la vida nos separó
ampliamente, quería recordar el rechazo. La foto, los rostros, coreografía del pasado
actualizado en una sensación que se presenta, aun se presenta. Increíblemente
se reanudan las primeras sensaciones, como si no importara tanto la exactitud de lo recordado
sino la exactitud de lo sentido, la imborrable percepción con la que teñimos ese momento.
De la verdad...todos hemos olvidado un poco. Estamos a oscuras, somos tres, pero podríamos ser cuatro. Y nos sentamos pero la voz de mi garganta no sale, otra vez, estoy en el espacio indicado. El contorno y la noche.

viernes, 20 de febrero de 2015

Bordeador de límites

¿Mundo simbólico? Trasladar al lenguaje, volver a pensar-nos. Simboliza para que lo temible se vuelva aceptable o encuentra un verbo que lo vuelva otro. El lugar en el que terminamos es el borde del mundo. Creíamos en nada y sin embargo todo existía irremediablemente. Por eso chocan las corrientes y provocan el sinsentido, el borde explotado de las cosas. Te pego, te provoco… ¡Valida el mundo! Todavía necesitamos comprender lo que estaba puesto allí a la vista de todos pero desconectado de al menos un universo, no hay tierra; aseguraste que una corriente o quizás dos y que explote el sentido. Un cuerpo desvinculado, una casa sin razón, todo árido, tan árido y transpirado, agotado. Porque chocan las corrientes  ¿Una o dos corrientes? Todo explotado y sin nombrar. Indecible desconexión. Vamos a soñar la disgregación para que se ordene y calme el caos, entonces la ruina será bella y el brillo reluciente de tus copas y el perfume increíble de tus ropas y el perfecto encastre de los hierros que soldabas no será mejor que la imperfecta estabilidad, que el intento persistente de equivocarse y volver por una mínima mejoría. Te espera aquello  que observaste haciendo estallar las aves que circundaban la azotea, el tope de un pensamiento adherido, borrando el gesto singular de sentir y decir lo siento, aun te espera la comunión serena que encauza y contiene las corrientes que discurren , se entrelazan, se diferencian y viajan. En este mundo existe una tercera opción que reúne y conjuga, se vuelve otro, terceridad. Poesía para poder pensar.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Preparados, listos, ya!

Preparados, listos, ya!
                          - A mi querida familia-
                          
                             Y si, parece que crecimos, lo dice nuestra piel, lo dice las canas, los vicios abandonados; lo dice los niños pequeños y los niños egresados, lo dice la calva inminente de mi hermano, lo dice mi falta de trasnoche, lo dice Rodrigo, Felipe y Lautaro, lo dice María Luz, Febi y una charla con el tío Fernando.

                           Y si, no hay otra, crecimos, algunos dolorosamente, otros lo seguimos intentando. Algunos hablamos más (y hasta demás) del proceso, otros lo viven o vivieron sin pronunciarlo. También estamos creciendo Pastor, Bebi y yo , aunque la parimos desgarrados. Y creció Luiz, Gordi y la tía Chavela - nuevos abuelos luego de estar quebrados. Nueva música para los abuelos de Felipe.


                          Y si, evidentemente crecimos, desde hace una eternidad hasta ahora. Creo que...preparados, listos, ya! y salimos del umbral de la abuela Cleo. Pienso que algo comenzó allí, me agrada pensar de ese modo y en la carrera hasta el palo verde tocamos la guitarra, vimos a Silvio, leímos poesía, nos subimos a una tela, cantamos  " el viento trae una copla", yo me emocioné la primera vez que escuché a Provocanto", miramos lejos, dejamos de fumar, nos peleamos, nos decepcionamos, nos mudamos, solos, de a muchos, llegó Lucas compartió su arte, así que también modelamos algo. Nos distanciamos con la certeza de volver a encontrarnos, nos distanciamos, nos encontramos, por amor lo intentamos,  lo intento ahora.


                        Y si, también creció el mundo en el que vivimos, a nosotras, las mujeres nos tocó repensarnos, volver a...o empezar a hacerlo y nacer nuevamente. Mela nos fue relatando un mundo repleto de complejidad en el que lo importante empezó a ser lo simple, buscar lo simple.


¿Dónde está lo simple?


Yo lo encontré ayer, en los ojos de mi hermano Martín.
Y lo encontré en navidad en la casa de Natalia.
Y el otro día que me animé a darle un abrazo a Pastor.
Y lo encontré en la sonrisa de mi mamá, por todas las sonrisas del mundo. ¡Qué lindo se ríen los cuatro hermanos!
Y lo encontré en una bicicleta y la posibilidad de volver a estar enamorados.
Pero lo había encontrado mucho tiempo antes, en la manos de Cleofé que relataban el tiempo en su fina y suave piel, tejiendo los lazos que nos sostienen como una red cuya trama continuamente sigue creciendo entre el umbral de la abuela y el palo verde.


Gracias para siempre por lo que dure esta pequeña y gran aventura. Gracias por los buenos encuentros y miradas y cantos y feliz navidades besos y abrazos y estrellitas.


Mercedes