viernes, 20 de febrero de 2015

Bordeador de límites

¿Mundo simbólico? Trasladar al lenguaje, volver a pensar-nos. Simboliza para que lo temible se vuelva aceptable o encuentra un verbo que lo vuelva otro. El lugar en el que terminamos es el borde del mundo. Creíamos en nada y sin embargo todo existía irremediablemente. Por eso chocan las corrientes y provocan el sinsentido, el borde explotado de las cosas. Te pego, te provoco… ¡Valida el mundo! Todavía necesitamos comprender lo que estaba puesto allí a la vista de todos pero desconectado de al menos un universo, no hay tierra; aseguraste que una corriente o quizás dos y que explote el sentido. Un cuerpo desvinculado, una casa sin razón, todo árido, tan árido y transpirado, agotado. Porque chocan las corrientes  ¿Una o dos corrientes? Todo explotado y sin nombrar. Indecible desconexión. Vamos a soñar la disgregación para que se ordene y calme el caos, entonces la ruina será bella y el brillo reluciente de tus copas y el perfume increíble de tus ropas y el perfecto encastre de los hierros que soldabas no será mejor que la imperfecta estabilidad, que el intento persistente de equivocarse y volver por una mínima mejoría. Te espera aquello  que observaste haciendo estallar las aves que circundaban la azotea, el tope de un pensamiento adherido, borrando el gesto singular de sentir y decir lo siento, aun te espera la comunión serena que encauza y contiene las corrientes que discurren , se entrelazan, se diferencian y viajan. En este mundo existe una tercera opción que reúne y conjuga, se vuelve otro, terceridad. Poesía para poder pensar.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Preparados, listos, ya!

Preparados, listos, ya!
                          - A mi querida familia-
                          
                             Y si, parece que crecimos, lo dice nuestra piel, lo dice las canas, los vicios abandonados; lo dice los niños pequeños y los niños egresados, lo dice la calva inminente de mi hermano, lo dice mi falta de trasnoche, lo dice Rodrigo, Felipe y Lautaro, lo dice María Luz, Febi y una charla con el tío Fernando.

                           Y si, no hay otra, crecimos, algunos dolorosamente, otros lo seguimos intentando. Algunos hablamos más (y hasta demás) del proceso, otros lo viven o vivieron sin pronunciarlo. También estamos creciendo Pastor, Bebi y yo , aunque la parimos desgarrados. Y creció Luiz, Gordi y la tía Chavela - nuevos abuelos luego de estar quebrados. Nueva música para los abuelos de Felipe.


                          Y si, evidentemente crecimos, desde hace una eternidad hasta ahora. Creo que...preparados, listos, ya! y salimos del umbral de la abuela Cleo. Pienso que algo comenzó allí, me agrada pensar de ese modo y en la carrera hasta el palo verde tocamos la guitarra, vimos a Silvio, leímos poesía, nos subimos a una tela, cantamos  " el viento trae una copla", yo me emocioné la primera vez que escuché a Provocanto", miramos lejos, dejamos de fumar, nos peleamos, nos decepcionamos, nos mudamos, solos, de a muchos, llegó Lucas compartió su arte, así que también modelamos algo. Nos distanciamos con la certeza de volver a encontrarnos, nos distanciamos, nos encontramos, por amor lo intentamos,  lo intento ahora.


                        Y si, también creció el mundo en el que vivimos, a nosotras, las mujeres nos tocó repensarnos, volver a...o empezar a hacerlo y nacer nuevamente. Mela nos fue relatando un mundo repleto de complejidad en el que lo importante empezó a ser lo simple, buscar lo simple.


¿Dónde está lo simple?


Yo lo encontré ayer, en los ojos de mi hermano Martín.
Y lo encontré en navidad en la casa de Natalia.
Y el otro día que me animé a darle un abrazo a Pastor.
Y lo encontré en la sonrisa de mi mamá, por todas las sonrisas del mundo. ¡Qué lindo se ríen los cuatro hermanos!
Y lo encontré en una bicicleta y la posibilidad de volver a estar enamorados.
Pero lo había encontrado mucho tiempo antes, en la manos de Cleofé que relataban el tiempo en su fina y suave piel, tejiendo los lazos que nos sostienen como una red cuya trama continuamente sigue creciendo entre el umbral de la abuela y el palo verde.


Gracias para siempre por lo que dure esta pequeña y gran aventura. Gracias por los buenos encuentros y miradas y cantos y feliz navidades besos y abrazos y estrellitas.


Mercedes