lunes, 25 de julio de 2016

el agua

En el agua, nadando sin ver, un solo ojo sumergido - agua de la confusión-.
Allí estaban aquellos otros ... yendo y viniendo cual peces escurridizos;
en el esfuerzo por trasladarme ( agua que me es ) logrando ver por debajo,
la oscuridad es el espacio sideral, una noche verdecida constelando la profundidad.

En el aula frente  a ti, los niños desatendían y se mostraban indiferentes ante mi,
me golpeaban y desmerecían, tu mirada experta observa a la distancia
como se desmorona mi integridad. Algo de lástima en impotencia
ha  desnudado algo de oscuridad.

Dejá las bermudas para los niños, las mujeres se maquillan y tu no encuentras
un lugar . ¿Dónde están? Se han ido todos, ni la música me rescata de este laberinto.
Pasillos, escaleras que se adentran en la existencia de un espacio indescifrable.
¿Serán los pensamientos? Será esta sensación de no poder describir el miedo.

Pensé que me golpearías, sentí que una violencia ancestral se desquitaba en mi,
me ofrezco para que puedas decir, dime, - he descubierto que bajo
el agua se puede encontrar resistencia,- me pesas mucho, me aplastas
pero no puedo salir de vos, o no puedo dejar de dejarte entrar.

viernes, 8 de julio de 2016

Haedo

Se para tan lejos, desafío...
La distancia (cuando no nubla la vista) muestra claramente
lo lejos que hemos de estar continuando tan cerca.
Sinceramente, considerar una evasiva la retirada es ridiculizar lo que pasa.
Siendo rechazada, las elucubraciones nos disuadieron y a parte.... que las cosas pudieran no ser como son .
Un ideal instalado en la cultura, hondamente, balbuceo, encontrarse frente a uno mismo, clausurado,
con una mordaza de placer en el abuso.
Lo que se es, no tiene explicación, se es lo que se vive.
Sin querer culturas del despojo. Sin querer culturas del instante. Sin querer evitarnos,
frustraciones del ser , lo peor de nosotros,
Como duele perder el dolor.

jueves, 23 de junio de 2016

Al mediodía

Apoyada sobre su mochila, la luz del mediodía
logra entibiar su corazón.
Voluntad de existir...
Piensa que es sólo un breve espacio de tiempo,
el miedo en su cuerpo fugazmente disipado.
Perseverancia en ser...
Su cabeza se inclina  hacia atrás,
el aire penetra sus pensamientos.
Esa hora, auqellos minutos que se retiran, permanecen,
se ha dado el permiso de eternizar.
No es un punto de arribo es una condición,
un estado permitido.
Y son tantas  las posibilidades y ella , tan humana,
que se diluye el prejuicio.
Hermanada, el mundo es la condición humana.
Tiene la mirada abierta, naturalmente
sin esfuerzo por ser...
y percibe las hojas verde-amarillas, iluminadas por el sol
y entre tanto se deja...
y se deja ver el espacio azulado
que se expande ahora para ella y para todo el que lo precise.
Mansamente , un regalo tibio y despreocupado.
Ella se levanta, sin esfuerzo y se retira
ya es hora, llega a tiempo, el mundo se parece a sus pensamientos.

martes, 7 de junio de 2016

breve estado

todas las edades relucen, una belleza se enaltece
permanece inasible la verdad del tiempo
aun el duelo permanente por saberla escurridiza
se pregunta todas las noches, si re-nacera la música.

tu mano abandona mi soledad 
presiento que una mañana vendrá el mar transparente
y bañará las costas de los sueños por venir.

breve estado
nos vemos, nos perdemos. volver cada vez al mundo
como si nada hubiera pasado,
todas las edades relucen verdad
y está bien así, temíamos torcer la honestidad.

y aunque manos sosegaron ansiedades
despertaron la espera interminable
y las presencias que se esfuman como la tristeza.

lunes, 23 de mayo de 2016

La quinta temporada II

Otra temporada, profundamente, entre medio de sueños
arrebatos de nostalgia, sinsabores de la tarde noche.
Pensar que es insuficiente, deseo es falta.
Ausencia, invernal llegada del desvelo.
Otra cosa sería ver que es posible la mañana
el encanto de saber perder lo que no puede poseerse.
Y sino interroguemos a las noches,
pensar que queríamos detener ese tiempo magnifico
en el cual no estaba agotado el intento.
Alguna verdad percibida, sabés bien de que se trata,
Y sin embargo acontece y devenimos en el error,  No hay nada que crezca
en la aridez de un invierno de cemento.
Escaleras sin apoyo, balcones sin acabar, eternos techos que se elevan
y aplastan mis expectativas. No pude discernir, no pude saber quien era quien,
y enfermé de desilusión. 
Otra vez, de nuevo voy a intentar sacar un ala, volar un poco, no escuchar los relatos
de pobreza que se meten en mi.
Quien quiesiera sacar de aquí al mendigo que me atormenta.

martes, 10 de mayo de 2016

Una nueva entrada

El amor está en problemas, sentenciaba el sueño. Y por eso llamaste.
Tocaste la espera y confundiste los tiempos, aun no, decías y no pudiste esperar.
Entonces tocaste tu herida, removiste purulentas sensaciones y el desaliento,
el desencantado plomo de la realidad cayó sobre la tierra.
Manos vacías, bolsillos vacíos, otra vez faltaba el aprecio,
y esa condición de pobreza insistente calmaba lo nuevo. Todavía no...
La otra mañana unas flores amarillas elevaron su corola hacia el sol, y casi con el descanso necesario
confundiste la tristeza con una breve sensación de bienestar, distraído, espontáneo.
¿Y las personas? nos reivindicamos o nos perdemos de vista, existe un para siempre, un para nunca jamás volver, el azar también hace lo propio y despunta humanidades terribles.

Sería prudente un hechizo para andar estos días y cuando volviese a mirar de frente
andar con la prudencia de las sabias reflexiones y no con la mirada húmeda de sensaciones
temerosas de no ser nunca elegida para un sueño.

¿Y para dónde hay que ir?
La belleza, la bondad, los buenos sentimientos se retiraron  y dieron paso a la imperfecta vida que llena de portaretratos de personas más equivocadas que acertadas, más humanas que amorosas, los estantes de algarrobo de un mueble que es lo que queda de una casa primaria y la sangre que recorre estos cuerpos es tan espesa como la húmedad que abunda en esta suciedad y sin embargo posee la belleza inigualable de ser  autentica, única, inevitable historia que nos hace ser quien somos.

Hay que rastrear en las fotos una mirada inolvidable para rescatarnos del desprecio, del agujero, de la bolsa de moscas y dejar que la purulencia cicatrice y sane.