martes, 15 de noviembre de 2011

Observación

La palabra observación, no! no es una palabra, un poco después es palabra, observación es acto, una acción. Puedo decir verbos como correr, pero me parece que la observancia no alcanza a definir observación. Puedo decir mirar y de todos modos no alcanza a definir lo que me implica decir observación, hacer observación. Me implica a mi, implica a un otro, implica distancia, implica un estado. Porque mirar puede suceder de todos modos, abrimos los ojos y miramos y vemos aunque sea de manera confusa. Pero observancia me implica una predisposición a algo, observar para comprender, la voluntad... eso implica. Un acto voluntario de deseo de entender lo otro con mirada atenta y durativa. No uno y luego otro, sino al mismo tiempo la observación, como posibilidad de abrir canales para que lo observado se articule con las leyes de lo propio, sin ignorar que sucede simultáneo a la observación de lo que no es si mismo, con distancia, a su vez abierto a suceder con el otro. Eso podría ser amor.

domingo, 13 de noviembre de 2011

De la voz

Asì, de este modo, parece ser que vivo. Quizás la soledad, el estar concentrada, las puntualidades.
Nos acercamos mientras vamos tomando algunas distancias, nos alejamos para poder estar más cerca de otros. Mirame a los ojos no siempre los amorosos .
¿Era necesario? Pero allá, en el futuro próximo, si la existencia me lo permite, voy a nadar en un rio y tal vez, sí  hay despertar voy a nadar en un mar, entonces, tan sólo quizás pueda mi alma reposar, flotando, mirando al sol con los porvenires abiertos de toda la expresión que no anuncia la palabra.
¿Querré? El cielo es siempre un regalo, una noche que consagrada indicó la luna y un alerta por las maravillosas, por la única vez, por la demasía, por los soles despreciados en su manera de nacer, por el error, precisados de silencio, fue imperativo callar para no maldecir.
Alguien que retira la palabra, retira la voz, la sensación muscular del llanto, recorriendo los bordes, fue imperativo callar para dormir. La voz pertenecía a la noche, el canto se hizo por la voz, no había que malgastar lo tan bien dicho por la luna, el río y el poeta.
 Estremecida, conjurada, presa de aquel hechizo, antes del comienzo,antes de la danza, cuando hubo la pregunta, lo estaba escribiendo, plasmando en algún sitio innombrable, pero anterior, un lugar entre, diferido del inicio y de la concreción. Y algo que es hondo,¿ de qué manera sube a la superficie? ¿ o baja, o se mueve o es una mínima intuición o qué? ¿qué somos, de qué estamos hechos? ¿dónde comienza la intuición? Este es el mundo que duele, y no está demás aclararlo el mundo acuchilla, nos deja estar en la tierra y nos deja la existencia subyugada a sus realizaciones y a cambio... es la vida, el embrujo del sueño y de la noche.
Hacia todos los lados, queréme, queréme, fracturada, siento, y ruego porque entiendas que solo se trata del afecto, de ser afectados para cambiar algo. Lo entiendo. Intento que lo puedas imaginar al menos, mi manera, mi crispación. La lógica termina por pronunciar sus leyes incluso antes de poder formularlas.
¿ O es que cobrás vigencia al ser dicha?
¿Querré? y de tal modo que la caricia sea por toda única respuesta.
Subidos al tiempo.
Toco los sucesos, toco los bordes, toco y quiero adentrar la existencia.

martes, 4 de octubre de 2011

RAMAL 2011 Primera muestra . Octubre





La  mano quedó suspendida, fue la única manera de comenzar.
¿ Qué sensación de opresión nos puede exigir el hecho creativo?
Y digo exigir, por una necesidad de supervivencia, poner en los límites de lo sensorial;
Un grito demandado.
Pierde importancia la investidura, no es lo que sale a enfrentar a un otro,
en esta inagotable fuente de recursos , ¿quién dice?
Lo que sale al encuentro dibuja el contorno de una expresión;
 ¿me oprimo cuanto tu te liberas? Yo me libero cuando puedo comprender las leyes de tu posibilidad.
Quiero ser afectado en el mundo, la decisión es ir al encuentro de las subjetividades que a veces dicen de un grito engullido,
 y en la expectación nos recordamos nuestra condición, irremediable
 condición.
La piel pregunta por tu borde,
y un pacto que se establece entre el que afecta y el que es afectado cuya condición (de pacto) se da en la legalidad que permite mirar lo propio como a un otro.

Mercedes Osswald

martes, 13 de septiembre de 2011

Pájaro


Cuando mirabamos de niños correr el río, mirabamos correr el tiempo;
observadores inescrupulosos, desatentos al quejido de la piel bajo el sol;
desobedientes tirapiedras jugando al deporte nacional frente al río que manso devoraba las
piedras ovaladas que lanzabamos;
expectantes, boquiabiertos, atentos solo a ese punto dibujado en movimiento
sobre el rìo.
Que vuelo rasante, que suave deslizamiento el de tu danza oval sobre el río de piedras.
¿Y será que el río es de piedras ovales?
¿y será que de engullir, de hurtar del aire las piedras brotaron las aves que vuelan rasantes ?
Buscando las preciosas piedras que en los mejores años fueron los ojos de la desobediente infancia- proyectados proyectiles-...Hacía adelante, uno...dos...tres...cuatro y un día no vimos hasta donde llegó el disparo. ¿Se habrá dormido en el río ? Cauce matutino del color de la infancia sorprendida a la orilla de un ave que será de la piedra el rio.
¿Y será del ave la tarde? Ella susurra recuerdos, como las piedras murmuran.¿ Habrá sido  el cauce de un pensamientos de arroyo, de infancia, poblado de rocas ovales, planas livianas, de colores multiples si las dora el sol o si se dejan bajo el agua. Presas del rio! del arroyo  la esperanza lanzada -el brazo no muy por fuera de la linea del hombro, màs  muñeca que otra cosa, el agarre es importante- allí lanzada la piedra se hunde y  del mismo lugar nace el ave.
Ave de esta tarde de madurez temprana, tardía, demorada, apurada, adormecida, hastiada e irrenunciable - pájaro! las  tardes de la existencia (toda) eres irrenunciable- provocas el recuerdo de las piedras que hurgaba mi mano hasta encontrar la adecuada, las texturas,la tibieza recordando el sol que acababa de premiarlas, las ovaladas piedras-  mientras los grandes lanzadores, los gigantes hacían piruetear sobre el agua, apenitas un poquito, lanzamientos dignos de los peces, de los héroes.
Como un rio dispuesto así..de esta manera, cauce de piedra y ave, cauce inevitable al que  seguir . Pareces conducirme el propio tiempo desobedecido.

lunes, 8 de agosto de 2011

te llevaste el sol


hoy a la tardecita





te llevaste el sol...

Hoy el cielo se volvió  plomizo. Y comprender que es también posible ver las copas de los árboles agitarse. Quebrar cuando sea preciso, dilucidar... lo que es preciso.
Recortar para definir, no obviar el corte;
Mostrar el sentido de la falta; es en esa dirección en la que se puede mirar con avidez de devorador, de deseante indeclinable.
Entonces...somos un país, una república dentro de una república. 
Comemos manzana en la mañana, perseguimos el sol hasta en el techo.
Buscamos, por todos los lados de la casa, que es el país de estos tiempos.
La casa que es el espacio que contiene espacios que son mundos posibles de verdad y tan ávidos de rompimiento, de fractura. Bordes de riesgo que en lo más sanador de esta existencia- en este país -son bordes sembrados con rosas carnosas.
Vamos cociendo, usando lo que hay habiendo, transformándolo. Qué más que nosotros mismos? Que más inmediato que el cariño de ser querido, la buena noche, el buen sol, la fortuna de tener un país.
No hay mundo, no hay mundo. Hay percepciones, intuimos el mundo. Cómo venir del río y sentarse en la piedra. El agua patinando la piel, rehuyendo la oscuridad, refractante piel desbordada de mañana y agua. Espejos en las piedras, sudan la tibia piel. Ásperas texturas, quizás los pies sumergidos dentro del arroyo, sumergida la existencia, en lagos, pendientes y cascadas. Con los pies sumergidos en el río, sueño el viento, la noche, la fiesta, el poniente. Con la mirada dispuesta en un río, despierto acantilados de arcilla que reflejanen el ocaso, la caída... todo lo posible. 
Suspendido temporal, me dibujo en el alfeizar de la ventana, la ventana me derrama la existencia de piedra hacia el color. Y sé de ser...entre el acantilado y mi cuerpo que es ventana, surge un país poblado de color, de cielos texturados que observo sumergida en el arroyo, arrasada de luz, de ruido, de temporal. Ve... que mires, lo que se deja ver.

Recuerdo sol.

miércoles, 8 de junio de 2011

de la luz ( escuchar el tema al final de la lectura así al menos me sucedió a mi)

El silencio precedió a la palabra. Ví el día hoy?  lo recuerdo, casi olvidaba el color resaltado por el gris. El silencioso anuncio de la palabra, la que estaba por acudir, no es lo mismo. Una cadena de brazos entrelazados te vuelven real, la posibilidad toma un camino, las miradas caminan entre las sombras- fantásmagoria de lo indecible- los pasos, la manera de avanzar, la inmanencia es real. De qué manera? la pregunta es respondida en el acto de pensar la posibilidad. La resignificación es real, no encuentro nada más real que las sensaciones... de lo que se puede hablar es de una percepción, de una pequeña porción de sensibilidad sin la cual  no hay mirada, no hay acto. Qué son los actos? quizás una breve devolución, una espera en el mundo que se vuelve afectada. Uno espera en el mundo - la inmanencia reseña en la espera- el cuerpo es una acto, es el único acto real, ser cuerpo es tener la posibilidad de ser afectado .Por que hay cuerpo hay mundo y no caos, nos ordenamos desde el cuerpo que marca la distancia, entre un mundo posible, el silencio, el cuerpo de otra posibilidad, es entre los cuerpos. Sucede la sensibilidad y nos vamos moviendo. Jugando a la distancia, jugando al poder, jugando a la sumisión, jugando al amor. El juego va abriendo las opciones del ser, las multiples existencias participan la muerte y la vida de todo acto posible.


Volver, siento volver de algún lugar donde quedé ,sólo en la distancia, cuando el espacio se empezó a mover con los otros, comenzamos a regresar, como si atravesaramos la oscuridad, yendo hacia el haz de luz.
Cae hacia el suelo, empuja para elevarse. La mecanica de las cosas es la tangible mecánica del cuerpo. Nos miramos, rondamos un encuentro, que será de nosotros?  Estamos aprendiendo a soportar la espera "discurre entre la maleza con un sonido lastimero, meditabundo (Faulkner, "Mientras Agonizo")". Algunos días quedan en blanco, algunas noches el sueño es posible, como la noche en que brillaban los ojos vivos de la inocencia -abrazarme a la infancia, al juego, al árbol, al umbral de mi casa-.
Solíamos escuchar canciones y bailar. Estabamos juntos en cualquier lugar.


Te dejo partir de mi, te suelto, ay! con cuanto dolor te suelto. Que va a ser de mi sin vos? Pero el egoísmo, mi mezquindad no me permitía dejarte ir, no te daba nada solo te dejaba amarrado a mi para que pudieramos abandonarnos sin tanto abandono. Mientras se anuncia el invierno ya crece dentro mío una nueva mirada.
Cómo decir de tus ojos? como explicar el haz de luz hacia el que me dirijo? Mientras más busco las palabras se realzan el silencio y los paisajes anhelados de tibio abrazo. Sabés lo solitaria que me he sentido... A quién le estoy hablando? Veo que hay de cierto, veo y a veces es desierto, estepa, estero, otras ocasiones todo rebosa de luz, color, canciones y amigables abrazos. No llega el amor, y por momentos  me enamoro de todo.No llega el amor y es la necesidad lo que prevalece, la necesidad de salir, de estar, de emerger dentro de una mirada, de ser soñada, esperada. Pero que es esta sensación...porque la imposibilidad de estar en la calma de los propios sueños, del camino aunque solitario al fin propio. Si siempre estamos solos... No es eso lo qué sostenías?

Lo conociste a él y dejaste que atravesara tu ser sin miramientos, pensando nuevamente que allí podías encontrar un buen espacio donde descansar los pensamientos que  te ahogan las noches y los viajes.
Lo irreductible de tu pensamiento, algo dentro decía que no podía ser de otra manera, que debías perder algo importante cada vez, el fracaso signado en tu pensamiento, algo debías perder, lo sabías e ibas configurando terrenos ávidos de perdida. No había culpables. Sólo tu pensamiento incesante dentro del cual podía el mundo verte perdida con rosto de angustia y suplica, con los ojos más claros, con la mirada puesta hacia un deseo de ser fantásma y atravesar sin materia. Pero había cuerpo, los deseos se relatan en el cuerpo, las historias reanudan historias, y en la soledad de las interminables horas, es donde sucede el mundo todo.
Se te escapaba la luz entre tanta oscuridad, celaje inminente, el ahínco puesto allí, el esmero por ocultar por ser de una manera diferente.
Y taparte el pecho por no saberte, te vimos no saber como debías ser.
Llegaste a su casa, con el deseo y la angustia - puesta así - diferente, tímida, extraviada por la mirada nueva. Tan pendiente estabas de que no terminara todo en ese momento, tan expectante de un gesto de alegría por verte llegar.

sábado, 28 de mayo de 2011

4 de junio

El terrible acto de explicarse, de decirse a si misma. quién puede entenderlo? Si todos podémos sentir como algunas veces nos doblamos, nos partimos entrando en diálogo con dos realidades simultáneas mas no sustítuibles unas por otras. Realmente creo que todos estámos un poco doblados- no sólo ella, que ahora es de lo más visible, porque está asustada, agazapada en un rincón sin saber como, de que manera debe actuar, no sabe de nada, no entiende- todos estámos algo partidos, que se anime quién a decirme que no pelea eternamente con una interioridad o una exterioridad que se desenvuelve en absoluta oposición a algo, quién se somete? No, lo que ya no se puede creer es en la gente que se dice a si misma con tan absoluta claridad, como mínimo  sospecho de los que afirman declamando, desconfío de la gente que derrama alegría sin antes observar alrededor, me harto de las repeticiones estériles de quien se llama a si mismo un pensador; me hastío de la falta de gracia para reírse de uno mismo, y de las comunistas-socialistas- troskas que se suben al caballo de alguno porque sus vidas quedaron vacías por no saber otra forma de estar  mejor que estando a la sombra de alguien. Me harté de las fantasías malignas de una chica politóloga que no deja de envidiar y castigarse por ello;  me canso y me canso- cada vez- de ilusionarme- las veces- con un sencillo beso, o con una mirada de futuro al lado uno de otro, me repudio a mi por no saber disfrutar, me castigo a mi por haber dejado de hablar.
Ella estaba triste, llorosa, acostada en su cama sin saber que hacer, se sentía desnuda, se la veía queriendo dejarse caer adonde la atajasen -sin saber que hacer-.
Pierdo el ánimo cada vez, y espero eternamente que la clara luz del próximo día despierte mejores sensaciones, que lo que nace despeje un poco la oscuridad que como bruma pegajosa se va hundiendo en las manos... en las breves alegrías.
Se transformará mañana en fantasma, tratará de ser feliz a través de la creación de una escena bailada, y se la verá con las manos puestas en su pequeña obra, tratando de hacer que algo hable de su amor. De ella nace Ophélia, para decir, estar fuera sin  hérida. Como ha llorado estos ultimos años...!!!  pegada a las ventanillas, atravezando la ciudad de Buenos Aires para llegar a algún lugar, deshecha en lagrimas, rogando que se pase, que se pase....esperando que alguien en este mundo la pudiera ver y sin mediar palabra le sacase esa sensación de soledad irremediable que la acompaña siempre. Se va transformar en fantasma, parece que el 4 de junio va a acabar con su vida y va a aparecer en otro lugar otro espacio tiempo, está pero no está, es como esa mitad que dialoga o calla, que llora o se oculta; es el miedo y el valor, es el amor  y la incredulidad. Es la amistad y la decepción, es lo que nace y fenece...ella va pegada a las ventanillas de los transportes pidiendo que por favor le saquen esa extraña sensación de sordidez que abruma sus sentidos y la deja fuera. Era todo eso, y era mucho más... aún... era la certeza de las vidas de los otros, era la hermana que no podía dejar de dolerse con sus dolencias, y quién se quedaría? quién? cómo se es un fantasma? cuáles serán sus características?.
Me la imagino fantaseando, entrando en todos los sueños, observando una mirada extraviada, detectando un brillo diferente, nunca esperando la desilución...pero queriendo saber, y queriendo mucho saber. y del brillo, y de lo que estarás mirando. Me entusiasmo, me desilusiono, pego espejos, busco una ropa, hago las cosas al revés, leo, escribo, lloro, escucho música, estoy en las conversaciones -no precisamente por mi diálogo fluído- por ejemplo hoy quise ir a ver a Natalia, necesitaba hablar con ella.

domingo, 22 de mayo de 2011

Bajó la mirada, él

La otra tarde, estabamos por bailar, había algo intenso en el ámbiente. A veces es dificil describir con las palabras claras lo que el cuerpo en una mirada expresa como vehemente comentario de lo que vibra entre los espacios que se abren. Los espacios cuando se van abriendo van desnudando mundos nuevos, revelan miradas insospechadas, las bocas cuando se abren dicen de manera nueva, sorprende cuando las manos se expresan y cuando casi sin decidirlo nos expresamos juntos, se sorprenden mis pasos al percibirlo. Pero no se....  quiero contar los vaivenes de mis sensaciones que se inundan de cualquier cosa que las mueva. Yo fui subiendo despacio la mirada, sabía que en breve, en el recorrido comprendido entre las diez baldosas restantes y tu cuerpo de padre habían tan solo unos segundos, quizás unos acordes que venían a cuento de sacar afuera el drama escrito por otro antiguo, trágico, anacrónico; más acá hacia el presente, vívido, actual, contundente. El drama de los ojos, yo veía traslucir el dolor en los  ojos que estaban saltando, recorriendo el espacio, sosteniendo al compañero. Veía mi drama, eran unos pocos segundos nomás  e íba avanzando sobre el piso de cerámicos bordo con ribetes blancos, y seguía ese caminito trazado con decisión, aunque muchas veces creo que ignoramos cual es tal decisión, de todos modos sé,  de la determinación, sí, la de estar allí. Por detrás se va armando la figura que irá avanzando mientras mi cuerpo despliega el espacio trazado en linea hacia atrás, pero antes debo recorrer ese ínfimo rincón que me espera, el tiempo se vuelve hondo, inexpugnable, espeso- el tiempo es solo aire- espacio, liviandad, pienso en mi cabeza que pesa, que cae- cayendo hacia atrás- pero antes debo recorrer el pequeño espacio que resta, solo unos segundos más, quizás una vida entera para recorrer los centímetros de nos separan, ahora pasa algo detrás, lo percibo, percibo todo, me percibo balanceando mi peso, tengo que tomar una decisión, mi cabeza pesa y se va elevando baldosa tras baldosa, años de tiempo para mirar, una eternidad de sucesos que recorrer, unas vidas atravesadas por la ausencia de algo fundamental, no puedo decidir que es aquello, pero quiero, decido justo en la inmediatez, observar, te encuentro, son dos ojos.... que son los de todos, son dos claros ojos que son los tuyos, y también los de tu padre, los de mi abuelo, son los míos y los de mis hermanos, son tus ojos que cruzan y yo decido cruzarlos, desde mi recorrido que se detiene, quizás un segundo, milesimo, un segundo de treinta años o de sesenta o de la suma de todos los segundos y días, años eternos sucedidos en el discurrir del tiempo que se sumerge por dentro de las miradas. Vuelve a latir,  galopa, me atravieza tu historia por que sos mi padre y  en un corto espacio de tiempo- en el que vos bajas la mirada- un segundo que se vuelve hacia la eternidad. Sigo mi recorrido para caer hacia la linea trazada por detrás donde los cuerpos que miran, avanzan sucediendo el mar, ya recorrí este espacio, encontré lo nuevo y se hizo viejo, marchito, brilló.... vivió en la mirada, se hizo aire primero denso, luego liviana brisa, se me hizo carne y mi cabeza cayó hacia atrás

jueves, 24 de marzo de 2011

Por Pocho Alvarez

MAGNOLIA



Magnolia


Oxígeno

Las mesas configuran este espacio. La gente conforma  mesa.  Los títulos anuncian mesas. Los cuerpos con formas de mesa. Las manos, apoyadas en las mesas, los codos en las mesas. Los rostros aplastados contra las horas, aplastadas en las mesas, apelmazadas en la abúlica inercia de no tener sentido dentro de un espacio conformado por mesas.
No soy no soy no soy. Me resisto a ser de este modo, no soy mesa!
Me niego a tu estúpida cuadratura, a tu inflexible forma de sostener.
Repudio el hecho de que las mesas quieran someterme a su espacio donde mi cuerpo se coloca incómodo y en rígidas formas que quieren ser yo. Quieren las formas de mesa adueñarse de mi pensamiento, de la mirada. Y de las mesas que sirven de sostén del dinero que se  enaltecen  por hacerse acreedoras de mi tiempo.
Mesas acreedoras, parasito, mesas usureras. Pobres mesas estériles que no pueden dejar de mirarme con su tabla repleta de objetos  que pueblan el mundo con la fantasía de abrocharse al tiempo en papeles fluorescentes, alertas  amarillas, informes que declaman su autoridad bajo la leyenda de un año que es tan igual a otro.
Pobres mesas que sostienen los trastos de cuerpo  que queriendo hundirse, penetrar en ellas, se encastran en la pública ensoñación del trabajo. Y encastrados en el tiempo anuncian la demoledora sagacidad del sistema que con suaves caricias de seguridad te hincan el cuerpo hasta no poder ser sin mesa. Los gigantes culos, las medialunas que engrasan la vida, el dulce opio del resguardo.
Mesas protegidas por el sistema, con ojos de ganchitos, con logos símbolo de la independencia. Con la astucia que percude los ojos de brillo intenso, con la mezquindad que pretende abandonarse sobre un papel  con la promesa de ser mesa y sostener las cabezas que multiplican billetes creyendo salvar sus vidas. Pobres mesas, que culpa tienen ellas?

miércoles, 16 de marzo de 2011

¿Es esto proceso?

Se reanuda el valor del instante y comprender lo TODO de una vez y no poder explicarlo.  -Av. Montes de Oca, otra noche violácea, las nubes se aglomeran, se van densificando, dando un matiz diferente, hay algo de tranquilidad, se dibuja un piso mojado con los charcos que recuerdan el recién caído chaparrón- el aire se me va pegando en la cara, en los brazos, la música anuncia que esa sensación formaría parte del proceso. 
Cuanto se puede explicar de esto?
Y sin embargo, allí, anida el germen de una danza. Y sin embargo un segundo está gestando un nuevo motivo.
Tan preciso momento, tan inasible sensación de vida. Esto está pasando, el aire resuena, atraviesa, se inmiscuye por todo espacio, atraviesa los lagrimales, la nariz, las orejas, debajo de los brazos, en el espacio entre cráneo y la columna, detrás de las rodillas, golpea en la sien, entre los dedos. Se me pega esta humedad en la piel y yo salto de vida, de ganas de decirte, ESTA PASANDO AHORA, ACÄ, no encuentro las palabras. 
Saboreá tus labios, mové las manos, parate, corré, mirá de golpe hacia atrás. Gotas gruesas, la lluvia golpea en la cara, los brazos salpicados, pequeños charcos sobre la piel son absorbidos, sostenidos. Se derrama por tu cara, marca un sendero y en el canal de tu boca se deposita, un gota. 
Pasa todo junto, un segundo infinito, la calle está igual....
Vuelvo a pedalear, repleta de nueva información en el cuerpo, se hace sensación, luego imágen, la devuelvo en nuevo cuerpo.
Es esto proceso?

jueves, 3 de febrero de 2011

que decir del cerro

Quería decir del cerro, del arroyo, del anhelo por ver tantos ocasos;
al descubrir juntos lo nuevo la sonrisa acude al rostro.
Cada uno define el aire, el sol, se acerca al agua;
las piedras proponen espacios que serán río o reposo; serán estribo o siesta mineral.
Son a su vez las preguntas y las respuestas, en la  observación, allí es donde quiero estar,
saberme en la espera. Ese ejercicio que amenaza la ciudad.
Una pausa en el tiempo, la ruta se fuga; el horizonte, hacia el final tantas ganas de llorar...
Tardamos demasiado en llegar aquí y tan llena de vanas ilusiones.