jueves, 21 de marzo de 2013

y no quedaba otra

Lo bueno era la aparición del humor, absurdamente ella lloraba y se reía como si se tratase de la misma cosa y a su amiga qué la miraba había dejado de comprender si la cosa iba en serio o era producto de un rapto de locura pasajero, lo más cierto de todo era la determinación de no sufrir más, ridículamente ella se reía mientras lloraba y fumaba en la cocina, metiéndose los dedos entre el cabello, agachada en un extremo de la cocina la qué hacía tiempo había abandonado, su amiga la miraba y la dejaba en paz, le devolvía el humor a las horas venideras, la calma de saber que podíamos escuchar Serrat y entender que si, que ahora es así, que tu amiga sabe que vas a estar más equilibrada en algún momento, porque ella se puso a escuchar los temas más tristes de amor que conocía y se acordaba de su mamá, dramática y novelera, y se acordaba de todos los años en que deseo profundamente sentir lo que ahora, lo que estaba pasando! todo nuevo, por recomenzar y rehacerse, todo posibilidad, y un llanto amargo a despedirse. Pero qué visión nefasta para encubrir un capricho infinito, y todo ese escandalito porque estás vos enamoradita y al flaco le da lo mismo. No la podés creer, que desaparezca todo el mundo hasta que le puedas sonsacar un sentimiento intenso, hasta que llegue rodando de amor hasta tu casa pidiendote que no te vayas! qué no lo dejes! Se reía a carcajadas mientras moqueaba un poco por saberse en calza de ciclista y sin peinar en su pieza que tenía todo el sentido y escuchaba a Banana " Tarde o temprano" y nada describía mejor su vida que esa grasada, cursi y banal, ella era con Banana y con Andreíta del Boca en" celeste siempre celeste" y ese nombre que no le gustaba por diversos motivos,  llorando con el noticioso y pensando en los gatos que se le iban a adosar al cuerpo cuando la vejez. Y se reía y lloraba al mismo tiempo, por favor, que vuelva la cosa seria de la vida, la coherencia te pedía a gritos que dejaras de pelotudear.

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