Estoy en el colectivo, con la cabeza reclinada sobre la palma de la mano, la temperatura de la piel me recuerda que aquella vez, consideré que era necesario un relato, había vivido cosas magnificas en aquel lugar con ventanas al mar. Eramos artistas y bailábamos, cantábamos, inventábamos historias para encantarlos. Un compañero contó "La leyenda del tambor", una escalada hacia la luna; subí hasta allá. En sus palabras la noche fue profundamente azul y la luna inmensamente grande, clara, flotando, suspendida entre el viento que empezaba a rozar el cuero. ¿Qué entendiste? Me hablaste de la corriente eléctrica, dijiste que un cable y otro -positivo/negativo- la necesidad de la tierra y la ofensa. ¿Creíste que me estaba burlando? Quise llevarte hasta la luna como me llevaron a mi. Entonces te puse esta misma mano, que ahora sostiene mi cabeza, a serenar tu pecho. ¡No había agravio! Así deseo contar las noches, ahora que veo mi obra en otras manos y es pre...
Ayer por la tarde tuve un sueño. Allí, se conjugaban mis temores actualizados. Entiendo, que la siesta no augura los mejores sueños. Era la casa de mi hermana, mezclada con todas las casas con patio sin cuidado, donde se construyen hogares de un tiempo sin orden cronólogico, más bien yuxtapuestos. El lugar donde reviven los muertos y se resetean con nuevos superpoderes los temores. Le estoy tratando de hacer lugar a una persona de afuera, pero cuando abro la puerta del living veo que entran uno a uno ocupando todo el espacio. Hay tanto barullo, voy conversando, atiendo pero mi pensamiento está en el que entró. El mayor de nosotros está sentado en el techo, él es muy grande, apoyado en el borde con las piernas entre abiertas, hace un pequeño saltito y la superficie se flexiona a punto de quebrarse. Ahora es mi casa, y ese es mi techo. ¡Bajate de ahí!. El hombre que viene de afuera está ahí, cerca, no sé como está y no deja de llegar gente, no sé si es navi...
La primera desconexión, un recorrido. Para robar historias de amor es necesario volver extraño el recuerdo. Quizás actualizarlo, el recorrido va adentrándose en la experiencia y al llegar a...pongamos por ejemplo un centro, que puede ser un costado según como se lo mire, al llegar al centro, el onírico paisaje de la noche, la que se sueña a si misma, sucede lo que esperábamos que sucediera MUJERES-PERRO, una ruptura en la sistematicidad generó la dislocación. Toda maquina posee y muestra su falla y en la maquina de ensoñaciones que exhala la noche permite a la expresión ser como pueda ser. ¡ Un momento! ¿¡Quién está dislocado!? O soy yo la maquina que falla, mi percepción se desintegra. Y que cosa es la perfección sino la ruptura de toda habitualidad, porque suena bien y porque es cierto. Una maquina de soñar, los prisioneros de la noche, relieves nocturnos , son furtivamente atrapados bajo sonoros deslizamientos adheridos al espacio. Presente adhesivo. Tibios, volumétricos ...
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